miércoles, 20 de marzo de 2013

Miguelañez, Segovia

Si no te pierdes, hecho que es muy de agradecer, en una hora y cuarto, más o menos, te plantas en Miguelañez. La casa en la que nos hemos alojado este fin de semana se llama Peñamora
La casa dispone de cinco habitaciones todas ellas con cuarto de baño, lo que supone una verdadera comodidad (las fotografías de la web son bastante buenas, así que decidí no hacer) igualmente dispone de un enorme patio que, si tiene suerte con el tiempo, será el lugar adecuado para los aperitivos y una estupenda barbacoa.
Nosotros es que tuvimos que luchar contra una lluvia en forma de cubos de agua, así que no pudimos usarlo absolutamente nada.

Los dueños de la casa nos dejaron una cesta de bienvenida a base de magdalenas de la zona, huevos de granja, leche y un chorizo. Mola. El revuelto quedó estupendo.
Aunque el pueblo no tiene nada que ver, sí que existen gran cantidad de rutas para hacer por los alrededores.
Tampoco está lejos el castillo de Coca, la propia Segovia se encuentra exactamente a un cuarto de hora.

Allí además realicé mi primer pan de leche grande. Un éxito absoluto.


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